¿Qué visitar en Piura?

Piura cuenta con calles iluminadas por el constante sol del norte. Sus balnearios y destinos de playas son reconocidos entre los surfistas: Máncora, Colán, Los Órganos, Vichayito y Cabo Blanco (famoso por haber recibido al escritor, Ernest Hemingway) y Lobitos.

En la localidad de Piura puedes hallar templos coloniales y poblados artesanales. También, existen lagos mágicos como Las Huaringas. Piura es la morada de la región seca más grande de Perú, el desierto de Sechura.

Sus festivales incluyen el del Señor Cautivo de Ayabaca (Cautivo Señor de Ayabaca) y el festival de Pascua de Catacaos, distinguido por un hondo fervor religioso. Cuenta con una extensa opción de comida variada. Piura es la tierra del verano eterno.

Buen fragmento de la tierra es costero (ecosistemas de bosques secos y desiertos), y hay algunas ciudades y pueblos en las montañas (páramos y bosques nubosos), etc.

Plaza de armas

La plaza de armas ubicada en el centro de la ciudad de Piura, esta rodeada de plantas de tamarindo que fueron traídas de la finca Yapatera y sembradas desde 1870 en adelante.

Catedral de Piura

Fundada en 1588 y dedicada a la Virgen de la Asunción y San Miguel Arcángel (San Miguel Arcángel). El sitio cuenta con un retablo churrigueresco con la Virgen de Fátima tallada en cedro nicaragüense y cubierta con pan de oro.

Museo y Casa del Almirante Miguel Grau
Esta es la casa donde transcurrió la vida del almirante Miguel Grau, figura de la Guerra del Pacífico (la guerra contra Chile, 1879). Una de las estructuras de adobe y barro mejor conservadas de finales del siglo XVIII.

Convertido en un museo en 1978, el sitio alberga los tesoros de la familia del héroe, que incluyen fotos, cartas, diplomas y documentos, así como muebles de época.

Iglesia del Carmen

Descrito por el historiador Del Busto como la “iglesia barroca más importante de la ciudad“, este fue el ambiente del culto religioso y la vida artística de Piura en los siglos XVII y XVIII.

Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1974 y alberga arte religioso de la época de la realeza en el siglo XVII, entre los que se destacan un altar barroco y un púlpito cubierto de pan de oro, y lindas puertas con efigies tallados y de colores.

Sin duda ir a Piura, es hacer un reencuentro con toda la historia y vida artística de esta ciudad.