El primer año de PPK y su promesa de reformar la educacion peruana

Este mes se cumple un año desde que Pedro Pablo Kuczynski llegó a la presidencia de Perú con una mínima diferencia sobre su contrincante Keiko Fujimori (hija del ex mandatario Alberto Fujimori que se encuentra preso desde el 2009 por corrupción y delitos de Lesa Humanidad ocurridas durante sus mandatos en los 90), que perdió el segundo intento consecutivo de instalarse en el poder.

Aunque su experiencia se limitaba en ese momento al ámbito de la economía, una de las promesas de campaña que más ilusión despertó en su electorado, además de la de llevar agua potable a cada rincón del país, fue una la de garantizar el acceso gratuito a la educacion peruana, incorporar nuevas asignaturas obligatorias en el ciclo de bachillerato y fomentar las carreras terciarias y universitarias en el país, que tiene uno de los índices de acceso a la educación superior más bajos de la región. 

Con una notoria mayoría del fujimorismo en el Congreso, el presidente sabía de antemano que cualquier medida que quisiera implementar debía emprender largas negociaciones para alcanzar un consenso. En este primer año, esa premonición se hizo realidad y tuvo que llamar en varias oportunidades a la prudencia y a la diplomacia para cerrar un prolijo primer  año.